
SANTO DOMINGO.- Las familias que habitan debajo del puente Francisco del Rosario Sánchez, antiguo puente de la 17, se acuestan cada noche con la interrogante de si van a ver un nuevo día, ya que el miedo a que esta estructura se les desplome encima, no deja de preocuparles.
Desde finales de los 90 empezaron a caer sobre los techos y patios de su humildes viviendas, pedazos de hierros y tornillos que se desprenden del puente, situación que los mantiene inquietos continuamente.
“Mira, cuando por aquí pasa un camión cargado o una guagua llena de gente, uno siente que el puente se tambalea y se mece”, dijo uno de los vecinos del lugar.
Sin embargo, estas personas han cifrado su esperanza en la construcción de la segunda línea del Metro de Santo Domingo, el cual pasará bajo su barriada donde además serán construida dos estaciones a ambos lados del río.
Presidentes de juntas de vecinos de Gualey y Los Guandules destacaron que han sostenido reuniones con las autoridades de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), quienes les han manifestado que las personas que habitan en un perímetro de 30 metros de distancia partiendo del centro del puente, serán reubicadas en apartamentos que construirá la institución.
Esto ha traído nuevos ánimos a las personas que tienen más de 40 años habitando en el lugar, quienes aseguran que no aguantan tanta delincuencia y ver que los muchachos que tienen su barrio el zozobra, tienen padrinos, porque sin importar la fechoría que hagan son devueltos a las calles.
“Aquí hay uno que no sé que es lo que él hace para salir. Ese muchacho nos tiene desesperado, pero según me dijeron hay un teniente que lo suelta siempre que lo agarra la Policía”, dijo una joven.
La Opret se ha reunido en varias ocasiones con los representantes de las juntas de vecinos que habitan en los barrios a reubicar, y de acuerdo a sus versiones el proyecto está a punto de iniciarse.
“Gracias a Dios yo soy una de las que me voy. El metro va a pasar justo por debajo de mi casa. Hay opciones para las personas, pues el que quiera apartamento vivirá en uno, pero el que quiera el dinero de su casa, le será pagada por la Opret, nos aseguraron”, dijo la presidenta de la junta de vecinos Poder de Cristo, Juana María Encarnación.
Informó que las autoridades les han manifestado que conjuntamente con la construcción de la vía del tren, el puente de la 17 será sometido a un proceso de remodelación que implica la construcción de un puente gemelo, un elevado y la vía del tren por debajo.
“Nos han dicho que van a tomar en cuanta a todo el mundo y el que no quiera casa le van a pagar su dinero, y si alguno no está de acuerdo con el precio puede buscar un tasador para que compruebe que a nadie se va a engañar”, agregó.
Señaló que aún no sabe el numero de personas que será beneficiada, porque también están incluidos los que habitan en las márgenes de los ríos Ozama e Isabela por donde va a cruzar la avenida marginal que conectará con la avenida Francisco Caamaño.
“Lo único que yo se es que me voy y los vecinos que están dentro de los 30 metros, pero no sé cuanto somos”, agregó.
Informó que la Opret va a iniciar la confección de un censo en enero próximo con el cual tendrá con exactitud el número de familias beneficiadas con el proyecto.
Doña Juana María Encarnación dijo que a ella no le importa vivir en cualquiera de los municipios de la provincia de Santo domingo, porque está segura que donde le toque su apartamento, va a disfrutar de la tranquilidad que no puede tener en Gualey donde habita desde el año 1968. Dijo que hay muchas expectativas con el proyecto, en especial las personas que desean que sus hijos se preparen académicamente.
ESPERANZA
“Aquí la gente está muy contenta, porque es un sueño que hemos esperado por muchos años, poder salir de este lugar. Es que estamos arropados por la delincuencia, además de que los ruidos son insoportables”, agregó Juana María Encarnación.
Tanto en el lado oriental como en el occidental, personas manifestaron que amigos y familiares han sido lastimados con pedazos de metal que han caído desde el puente. Además se dijeron que desde la plataforma del puente personas arrojan todo tipo de desperdicio sobre sus casas, principalmente en horas de la noche que los hace despertar sobresaltados.
“Aquí tiran basura y perros muerto que caen dentro del río sobre nuestras casas y patios. Vivir aquí es lo peor del mundo”, dijo una joven. En ese sentido, manifestó que no quiere que nada echa atrás el proyecto de reubicación planeada por la Opret, con lo cual podrán disfrutar de mejores calidad de vida junto a sus familiares.
Fuente:Adriana Peguero
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