Santo Domingo. Un informe de la firma J. P. Morgan, y un artículo de la revista Latin Finance, de fecha 19 de los corrientes, evalúan las posibilidades de Cap Cana para sobrevivir la actual crisis.
El miércoles se venció el plazo para que Cap Cana pagara un préstamo puente que consiguió con el Deutsche Bank y Morgan Stanley un año atrás.
Hace unas semanas, Cap Cana tuvo que apelar a su fondo de reserva para pagar la cuota de noviembre de la emisión de US$250 millones de dólares en bonos con vencimiento en el 2013.
Al hacerlo así, la compañía tiene hasta finales de año para reponer el fondo, o arriesgarse a un evento de “default” en las notas.
Los ratings de la compañía han sido devaluados tanto por Moody’s y Fitch a Ca y CCC, respectivamente, y permanecen en revisión para mayores devaluaciones, esencialmente para una D.
Los bonos de Cap Cana se venden con una nota de alto riesgo de “default”, negociándose actualmente a precio precario.
La compañía está negociando con sus acreedores, que incluyen un grupo de cinco fondos y un fondo mutuo.
Gente cercana al proceso dijo que Cap Cana ofreció inicialmente arreglar la deuda con un alto descuento, lo que fue rechazado por los acreedores. Estos alegan que los dueños de Cap Cana, la familia Hazoury, tienen suficiente dinero de la venta de los aeropuertos, para hacer frente a sus deudas inmediatas.
Lo que se espera es que se llegue a un acuerdo, porque todas las partes tienen mucho que ganar evitando el “default”.
Por su parte, los propietarios de los bonos de la emisión de US$250 millones emitidos en el 2006, se están organizando en anticipación a una potencial quiebra.
Según rumores, ejecutivos de J. P. Morgan están tratando de organizarlos. Esta firma contrató a varios ejecutivos de Bear Stearns y Lehman Brothers, banqueros que han trabajado con el proyecto en el pasado.
Los bonos están asegurados por una hipoteca en primer rango sobre los terrenos y sobre el producido de las ventas de la propiedad. Los bonos se negocian a 20 centavos por dólar, lo que refleja las dudas del mercado sobre la capacidad de Cap Cana para pagar sus obligaciones.
Sin embargo, el asesor de Cap Cana en New York, el Weston Group, acusó a J. P. Morgan de estar tratando de influenciar en las negociaciones. “JPMorgan está tratando de empujar a Cap Cana a algún tipo de arreglo”, dijo John Liegey, presidente de Weston Financial Group. El ejecutivo alegó que en Morgan están utilizando información interna obtenida de sus relaciones previas con la compañía. JP Morgan declinó comentar sobre las acusaciones.
Demandas
Los problemas de Cap Cana no se limitan al campo económico. También tiene demandas en los tribunales de Nueva York que le han creado un mal ambiente entre los inversionistas.
Un reclamo de la empresa Praxi y de algunos propietarios, han dado como resultado mucha prensa negativa que ha afectado la imagen de la empresa.
Un fracaso de Cap Cana tendría un serio impacto sobre la República Dominicana, particularmente en los costos de emisiones futuras y en las evaluaciones de futuras operaciones.
Salida
La salida más probable a la crisis del complejo turístico de Cap Cana, es una negociación con los propietarios de los bonos, que tendrían que inyectarle una suma indeterminada de dinero para que se pueda terminar la primera fase del proyecto, y comience a producir dinero de manera sostenida.
Cap Cana se benefició de ventas récord en el 2007, pero el nivel de deuda y los requerimientos de efectivo de un proyecto de bienes raíces han puesto contra la pared al lujoso proyecto.
Fuente:DL
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