¿Estaremos frente a acciones serias resultado de una actividad rutinaria y comprometida para castigar a quienes se enriquecen a costa del Estado o frente a una salida estratégica del Gobierno para desactivar la presión popular de los últimos días? El Gobierno se juega una carta de extremo cuidado.
Si el fondo del anuncio de Hotoniel Bonilla reside en aquello de “al pueblo pan y circo”, la administración peledeísta podría lograr un respiro coyuntural probablemente pero a la larga heriría mortalmente su credibilidad y la gobernabilidad; la burla constituiría una provocación mayor para el país.
Hay que confiar en que no se pretenda jugar con fuego. El caballo en que estamos montados quedará desnudado a partir de la envergadura de los sometimientos y la sustentación de los expedientes. Esperemos.
Fuente:CLAUDIA FERNANDEZ LEREBOURS
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