Esos fondos no son suyos

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Los 60 mil millones que se han acumulado como fondos de pensiones en 5 años, producto de los aportes en un 70% de los empleadores y un 30% de los trabajadores del régimen contributivo, están provocando apetitos malsanos sobre su uso.

En vez de que se haya generado una preocupación nacional por el hecho de que los mismos hayan tenido una rentabilidad negativa y de que se encuentren totalmente invertidos en pesos corriendo los riesgos devaluatorios; las iniciativas de las autoridades se han concentrado en identificar usos para ese ahorro interno que por la forma descabellada en que se han presentado a nada han conducido, como la reciente conversión en ley por el Congreso de una modificación a la Ley 87-01 de Seguridad Social para permitir el uso de un 5% de los fondos de pensiones para financiar directamente al estudiantado meritorio; sin que siquiera se exija que sus padres sean cotizantes al Sistema.

Esta iniciativa legislativa aunque fuera promulgada por el Poder Ejecutivo, lo que esperamos no suceda, nada aporta a los problemas de inversión de los fondos de pensiones, ya que si ha sido difícil estructurar instrumentos que permitan a nuestras grandes empresas utilizar el financiamiento de los fondos en condiciones que garanticen los requerimientos de la ley en cuanto a seguridad y rentabilidad, no nos imaginamos cómo reunirán estas características títulos de deuda emitidos para garantizar la educación individual de estudiantes, que no por ser meritorios, garantizan el repago de la deuda.

Lo inquietante de esta iniciativa no es tanto su aplicación, pues no es más que pura demagogia, ya que es una simple posibilidad no obligación de usar los fondos a tales fines, sino  que constituye una peligrosa señal más de que el Congreso puede disponer de los fondos de pensiones, tal como hizo con la Ley 88-07 mediante la cual redujeron un 1% de los aportes a las cuentas de capitalización individual para aumentar los aportes al Seguro Familiar de Salud a pesar de la oposición del sector empresarial.

Nuestros congresistas parecen muy preocupados por repartir los fondos acumulados, pero olvidan que los mismos no son suyos, son patrimonio exclusivo de los afiliados  titulares de las cuentas de capitalización individual y que las AFP deben invertirlos con la finalidad principal de incrementarlos mediante una rentabilidad real.

Sin embargo, esos mismos congresistas que votaron la Ley de Seguridad Social y que han sido capaces de unilateralmente disponer modificaciones a la misma, a contrapelo de las voces autorizadas de los pagadores principales de las cotizaciones, nunca cotizaron en el sistema y cuando se les presionó simplemente se autoexcluyeron, modificando la ley a su favor.

En consecuencia, no sólo no deben seguir enviando señales inquietantes sobre el respeto de los fondos de pensiones, sobre todo en un momento como éste en que, luego de lo sucedido en Argentina, todo el mundo con razón comienza a inquietarse con la seguridad de nuestros fondos, sino que tampoco tienen calidad moral para disponer de unos recursos que no son suyos, cuyo destino es asegurar una pensión a los trabajadores, la cual de seguir la actual tendencia de rentabilidad ni siquiera sería digna, a diferencia de las jugosas pensiones de que disfrutan ellos.

Fuente:MARISOL VICENS BELLO

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